Curso del Agradecimiento
Antes de comenzar a hablar del agradecimiento les quiero mostrar un video muy hermoso que estoy segura disfrutaran tremendamente.
Luego de verlo continuen disfrutando de este Curso. Presionen el enlace que esta a continuacion y despues regresen a esta pagina.
http://www.youtube.com/watch?v=sd0veC_5Wto
Ahora compartiremos unas enseñanzas chinas muy sabias y profundas.
¿Sabes por que el anillo de compromiso se usa en el cuarto dedo?
Existe una leyenda china que lo puede explicar de manera bonita y muy convincente.
Los Pulgares representan a los Padres.
Los Índices representan tus Hermanos y Amigos
El Dedo Medio te representa a ti Mismo
El Dedo Anular (Cuarto dedo) representa a tu Pareja
El Dedo Meñique representa a los Hijos
Ejercicio:
Hagamos todos ahora esta prueba:
Primero junta tus manos palma con palma
Después une los dedos medios de forma que queden nudillo con nudillo de esta forma
Ahora intenta separar tus pulgares. Ellos representan a los Padres.
Notaras que se abren porque no están destinados a vivir contigo hasta el día de tu muerte.
Ahora únelos de nuevo.
Ahora intenta separar igual los dedos índices (Representan a tus Hermanos y Amigos)
Notaras que también se abren porque ellos se casan y tienen destinos diferentes como casarse y tener hijos.
Únelos de Nuevo.
Intenta ahora separar de la misma forma los dedos meñiques (Representan a tus Hijos)
Estos también se abren porque tus hijos crecen y cuando ya no te necesitan se van.
Ahora únelos de nuevo.
Finalmente trata de separar tus dedos anulares (El cuarto dedo que representa tu pareja), y te sorprenderás porque simplemente no puedes separarlos.
Eso se debe a que una pareja esta destinada a estar unida hasta el ultimo día de su vida y es por eso, porque el anillo se usa en ese dedo.
Y ahora y continuando con este toque oriental les brindo 21 Consejos del Feng Shui destinados a mejorar la vida de aquellos que los practiquen.
1. Dale a la gente mas de lo que espera recibir y hazlo con alegría.
2. Cásate con alguien con quien te guste platicar. Conforme envejeces tu sentido por conversar se enriquecerá como cualquier otro.
3. No creas todo lo que oyes, no te gastes todo lo que tienes y no duermas todo lo que quieres.
4. Cuando digas te amo dilo con un profundo sentimiento.
5. Cuando digas lo siento, mira a la persona a los ojos.
6. Estate comprometido por lo menos seis meses antes de casarte.
7. Cree en el amor a primera vista
8. Nunca te rías de los sueños de los demás. Las personas que no tienen sueños no tienen mucho.
9. Ama profunda y apasionadamente. Puedes salir herido pero es la única manera de vivir la vida plenamente.
10. En desacuerdo, peleas justamente, pero no digas nombres.
11. No juzgues a la gente por sus familiares.
12. Habla con calma y piensa rápido.
13. Cuando alguien te hace una pregunta que tu no deseas contesta, sonríe y pregúntale ¿Por que quieres saber eso?
14. Recuerda que un gran amor y grandes retos siempre involucran grandes riesgos.
15. Di salud cuando oiga a alguien estornudar
16. Cuando pierdas, no pierdas la lección.
17. Recuerden las tres R{s :
Respeto por ti mismo Respeto por los demás Y Responsabilidad por todos tus actos
18. No permitas que una pequeña disputa lastime una gran amistad.
19. Cuando te des cuenta que has cometido un error, toma inmediatamente acciones para corregirlo.
20. Sonríe cuando tomes el teléfono para contestar una llamada, la persona que llama lo podrá sentir en tu voz.
21. Pasa algún tiempo solo.
Espero que estos consejos les despejen un poco los caminos de la vida y les eche a un lado algunas de las piedras que nos arroja el destino.
El Agradecimiento
El agradecimiento es un sentimiento. Podemos sentirnos agradecidos teniendo pensamientos positivos hacia lo que tenemos, lo que hacemos y lo que somos. Este sentimiento nos pone en una mejor posición para pedirle al universo todo aquello que queremos manifestar en nuestra vida.
No es simplemente decir gracias, sino tener esa sensación de felicidad por darle un valor a nuestra vida, por estar convencidos que lo que tenemos es algo que nos hace sentir bien pues al sentirnos de esa forma vemos como la gratitud se convierte en el camino para atraer mas de aquello que ya tenemos.
Muchas veces enfocamos nuestros pensamientos en aquello que no tenemos, en lo que nos hace falta y nos sentimos mal por eso, es ahí donde enviamos una señal al universo que nos atrae mas de aquello que nos hace sentir mal. ¿Cuantas veces nos despertamos pensando en las deudas, en los temores que tenemos, en nuestra incapacidad por conseguir mejores oportunidades? Nos centramos únicamente en esa pequeña cantidad de cosas negativas que tiene nuestra vida, pero no miramos más allá donde se encuentra todo lo positivo que tenemos: ¿Tienes hijos? ¿Tienes padres? ¿Tienes un lugar donde vivir? ¿Tienes empleo? La clave esta en maravillarse de lo cotidiano, en aquello que pasa desapercibido ante tus ojos, pero que tienes ahí al alcance de tus manos.
Agradece al despertar y si en la mañana sigues con ese sentimiento positivo, sigue agradeciendo, y en la noche... agradece un poco más. Agradece a Dios por el universo, por las flores, por el aire que respiras de forma inconsciente. Agradece por las cosas simples y agradece también tus grandes logros, agradece por tu capacidad incalculable de obtener aquello que deseas y siente esa felicidad que te invade por estar agradecido, siente esa comodidad, esa paz, esa libertad... todos aquellos sentimientos positivos que te genera el agradecimiento.
Haz una lista de las cosas por las que sientes agradecimiento, puedes empezar mirando a tu alrededor para identificar las personas que quieres que están a tu lado, identifica también tus logros, tus facultades, tu salud... Incluye también lo material, tus pertenencias, aquello que compraste, que te regalaron, que heredaste. Usa tu creatividad y agradece también lo que te proporciona la tierra: las montañas, el agua, las estrellas, las flores, tu mascota!
Vamos a realizar ahora un ejercicio que nos cambiara las vibraciones enormemente durante los próximos días y el cual será como un gran imán que nos atraerá muchas otras cosas más por las que podremos agradecer próximamente.
Les voy a dar un papel para que en el escriban las primeras 7 cosas por las que ustedes sientan agradecimiento en sus vidas.
Coloquen ahí lo primero que les venga a la mente, y si se les quedan cosas por colocar al haber llegado a las 7, no importa, lo importante es que escriban las primeras siete que les venga desde la mente y desde el corazón.
Dar tiempo para escribirlas.
Ahora cada uno de ustedes, y de forma mental lean estos siete agradecimientos.
Ahora toman el papel entre las manos, lo inundan con su energía y con el agradecimiento mas profundo de sus corazones.
Ahora van a doblar el papel y lo van a colocar dentro del sobre que les entregamos.
Ese sobre lo van a colocar al lado de sus camas y todos los días, una vez cuando se levantan y una vez cuando se acuestan, lo van a leer con sentimiento y agradecimiento.
Lo harán por siete días consecutivos y si se les va algún día, lo completan con un día adicional.
El resultado de este ritual será que les comenzara a suceder cosas nuevas en sus vidas por las cuales tendrán que dar gracias adicionales.
Cuando eso suceda, si así lo desean, podrán escribir todos esos nuevos regalos haciendo el mismo ritual para continuar recibiendo regalos nuevos cada vez que agradezcan los viejos.
Despierta todas las mañanas con una sonrisa,
es una oportunidad
que tú tienes para ser feliz.
Sé tu propio motor de ignición.
El día de hoy jamás volverá.
No lo desperdicies,
porque tú naciste para ser feliz.
Enumera las buenas cosas que tú tienes en la vida.
Al tomar conciencia de su valor,
serás capaz de ir al frente con mucha fuerza,
coraje y confianza.
Traza objetivos para cada día.
Tú conquistarás tu arco iris, cada día.
Sé paciente.
No te quejes de tu trabajo, del tedio, de la rutina,
pues es tu trabajo el que te mantiene en alerta,
y en constante desenvolvimiento personal y
profesional, además de eso,
te ayuda a mantener la dignidad.
Cree, pues tu valor está en ti mismo.
No te dejes vencer, no seas igual,
sé diferente.
La mudanza es vida.
No seas resistente a ella,
pues somos seres en
constante mudanza por naturaleza.
Mudar es animar el espíritu,
curar, estimular, sorprender,
abrir nuevas puertas,
fortalecer nuevas experiencias y
crear excitación en nuestras vidas.
Concientízate de que la verdadera felicidad,
está dentro de ti.
El Tiempo para ser feliz es ahora
El secreto de la felicidad no está en obtener lo que anhelamos, sino en amar lo que tenemos.
No en lo que pedimos a la vida, sino en lo que ésta nos otorga. Es la dicha escondida de agradecer al mundo
todo lo simple y lo maravilloso que éste nos ha dado.
Reconocer lo grande y lo pequeño, no lo mucho, sino lo esencial. No lo tanto, sino lo maravilloso.
Te sentirás pobre no por lo poco que tengas,
sino por lo mucho que esperes y exijas a la vida.
Entre más ambicionamos más pobres seremos, pues no todas las cosas fueron hechas para uno.
La riqueza verdadera está en reconocer y valorar lo poco y lo dulce que la existencia nos otorgue. Agradece, por tanto, todos los instantes de tu vida. Puedes poseerlo todo con la sabiduría del corazón.
La riqueza del humano está en lo que ama.
El mayor tesoro es el que está en nuestro corazón.
La fortuna de tus profundidades nadie puede robarlas ni comprarlas.
Conoce la dicha de agradecer lo bello que te dio el destino.
Manual del Guerrero de la Luz.
En la playa al este de la aldea, existe una isla, con un gigantesco templo lleno de campanas - dijo la mujer.
El niño reparó que ella vestía ropas extrañas y llevaba un velo cubriendo sus cabellos. Nunca la había visto antes.
- ¿Tú ya lo conoces? - preguntó ella -. Ve allí y cuéntame qué te parece.
Seducido por la belleza de la mujer, el niño fue hasta el lugar indicado. Se sentó en la arena y contempló el horizonte, pero no vio nada diferente de lo que estaba acostumbrado a ver: el cielo azul y el océano.
Decepcionado, caminó hasta un pueblecito de pescadores vecino y preguntó sobre una isla con un templo.
- Ah, esto fue hace mucho tiempo, en la época en que mis bisabuelos vivían aquí - dijo un viejo pescador -. Hubo un terremoto y la isla se hundió en el mar. Sin embargo, aun cuando no podamos ya ver la isla, aún escuchamos las campanas de su templo, cuando el mar las agita en su fondo.
El niño regresó a la playa e intentó oír las campanas. Pasó la tarde entera allí, pero sólo consiguió oír el ruido de las olas y los gritos de las gaviotas.
Cuando la noche llegó, sus padres vinieron a buscarlo. A la mañana siguiente, él volvió a la playa; no podía creer que una bella mujer pudiese contar mentiras. Si algún día ella regresaba, él podría decirle que no había visto la isla, pero que había escuchado las campanas del templo que el movimiento del agua hacía que sonasen.
Así pasaron muchos meses; la mujer no regresó, y el chico la olvidó; ahora estaba convencido de que tenía que descubrir las riquezas y tesoros del templo sumergido. Si escuchase las campanas, sabría su localización y podría rescatar el tesoro allí escondido.
Ya no se interesaba más por la escuela, ni por su grupo de amigos. Se transformó en el objeto de burla preferido de los otros niños, que acostumbraban a decir: "Ya no es como nosotros, prefiere quedarse mirando el mar porque tiene miedo de perder en nuestros juegos".
Y todos se reían, viendo al niño sentado en la orilla de la playa.
Aun cuando no consiguiese escuchar las viejas campanas del templo, el niño iba aprendiendo cosas diferentes. Comenzó a percibir que, de tanto oír el ruido de las olas, ya no se dejaba distraer por ellas. Poco tiempo después, se acostumbró también a los gritos de las gaviotas, al zumbido de las abejas y al del viento golpeando en las hojas de las palmeras.
Seis meses después de su primera conversación con la mujer, el niño ya era capaz de no distraerse por ningún ruido, aunque seguía sin escuchar las campanas del templo sumergido.
Otros pescadores venían a hablar con él y le insistían:
- ¡Nosotros las oímos! - decían.
Pero el chico no lo conseguía.
Algún tiempo después, los pescadores cambiaron su actitud.
- Estás demasiado preocupado por el ruido de las campanas sumergidas; olvídate de ellas y vuelve a jugar con tus amigos. Puede ser que sólo los pescadores consigamos escucharlas.
Después de casi un año, el niño pensó: "Tal vez estos hombres tengan razón. Es mejor crecer, hacerme pescador y volver todas las mañanas a esta playa, porque he llegado a aficionarme a ella". Y pensó también: "Quizá todo esto sea una leyenda y, con el terremoto, las campanas se hayan roto y jamás vuelvan a tocar".
Aquella tarde, resolvió volver a su casa.
Se aproximó al océano para despedirse. Contempló una vez más la Naturaleza y, como ya no estaba preocupado con las campanas, pudo sonreír con la belleza del canto de las gaviotas, el ruido del mar, el viento golpeando las hojas de las palmeras. Escuchó a lo lejos la voz de sus amigos jugando y sintióse alegre por saber que pronto regresaría a sus juegos infantiles.
El niño estaba contento y - en la forma en que sólo un niño sabe hacerlo - agradeció el estar vivo. Estaba seguro de que no había perdido su tiempo, pues había aprendido a contemplar y a reverenciar a la Naturaleza.
Entonces, porque escuchaba el mar, las gaviotas, el viento en las hojas de las palmeras y las voces de sus amigos jugando, oyó también la primera campana. Y después otra.Y otra más, hasta que todas las campanas del templo sumergido tocaron, para su alegría.
Años después, siendo ya un hombre, regresó a la aldea y a la playa de su infancia. No pretendía rescatar ningún tesoro del fondo del mar; tal vez todo aquello había sido fruto de su imaginación, y jamás había escuchado las campanas sumergidas en una tarde perdida de su infancia. Aun así, resolvió pasear un poco para oír el ruido del viento y el canto de las gaviotas.
Cual no sería su sorpresa al ver, sentada en la arena, a la mujer que le había hablado de la isla con su templo.
- ¿Qué hace usted aquí? - preguntó.
- Esperar por ti - respondió ella.
Él se fijó en que, aunque habían transcurrido muchos años, la mujer conservaba la misma apariencia: el velo que escondía sus cabellos no parecía descolorido por el tiempo.
Ella le ofreció un cuaderno azul, con las hojas en blanco.
- Escribe: un guerrero de la luz presta atención a los ojos de un niño. Porque ellos saben ver el mundo sin amargura. Cuando él desea saber si la persona que está a su lado es digna de confianza, procura verla como lo haría un niño.
- ¿Qué es un guerrero de la luz?
- Tú lo sabes - respondió ella, sonriendo -. Es aquel que es capaz de entender el milagro de la vida, luchar hasta el final por algo en lo que cree, y entonces, escuchar las campanas que el mar hace sonar en su lecho.
Él jamás se había creído un guerrero de la luz. La mujer pareció adivinar su pensamiento.
- Todos son capaces de esto. Y nadie se considera un guerrero de la luz, aun cuando todos lo sean.
Él miró las páginas del cuaderno. La mujer sonrió de nuevo.
- Escribe sobre el guerrero - le dijo.
Un guerrero de la luz nunca olvida la gratitud.
Durante la lucha, fue ayudado por los ángeles; las fuerzas celestiales colocaron cada cosa en su lugar y permitieron que él pudiera dar lo mejor de sí.
Los compañeros comentan: "¡Qué suerte tiene!". Y el guerrero a veces consigue mucho más de lo que su capacidad permite.
Por eso, cuando el sol se pone, se arrodilla y agradece el Manto Protector que lo rodea.
Su gratitud, no obstante, no se limita al mundo espiritual; él jamás olvida a sus amigos, porque la sangre de ellos se mezcló con la suya en el campo de batalla.
Un guerrero no necesita que nadie le recuerde la ayuda de los otros; él se acuerda solo y reparte con ellos la recompensa
Todos los presentes en este lugar en este momento somos Guerreros de la Luz y así nos unimos en la fuerza de nuestros corazones y de nuestras virtudes y nos damos las manos y todos en oración y tributo levantamos nuestras oraciones a Dios en agradecimiento y reverencia: Por favor tómense de las manos..
Repitan después de mí:
Gracias Señor por salvarme cuando estaba ciego,
prisionero y angustiado.
Tú me llamaste y tuviste misericordia de mí.
Por ese milagro y muchos más,
sé que tú estás en mí ahora,
Ahora veo con paz mi pasado,
no para llorar por mis errores,
sino para ver la ceguera espiritual
que cuando aquello tenía
pero tu me alumbrastes
Me diste también capacidad de perdonar a otros,
De pedir perdón
y perdonarme a mí mismo.
Gracias, porque en mi caminar de tu mano,
nunca me abandonaste.
Pusiste el dedo sobre mis llagas
para que a través del dolor de mis heridas
tuviera que enfrentarme a ellas
para poder sanarme emocional y espiritualmente.
Me distes la gracia
de ser llamado Hijo de Dios
cuando te acepté en mi corazón.
Llenaste mi vida de sabiduría
y del poder de tu Santo Espíritu.
Me enfrentaste a mis propios enemigos
que arrebataban mi paz interior,
¡pero no me entregaste a ellos!.
Terminó el tiempo para recordar con dolor mi ayer.
Ahora mis sueños para un mañana
están en tus manos
porque "Mayores son tus caminos y pensamientos
que los míos propios
Queda el tiempo de caminar en comunión contigo,
en libertad:
Tú eres mi Dios,
¡Y yo soy tu hijo!
Gracias Padre y Madre
Con toda mi alma
Con todo mi corazón
Con toda mi fuerza de vida
Gracias te doy
Ahora y Siempre
Por los siglos de los siglos
Amen, Jesús!
Y así seguimos en nuestros camino como guerreros de la Luz que todos somos.
El abre su corazón al Universo y pide inspiración a Dios, de modo que cada golpe al enemigo sea también una lección de defensa para él.
Un guerrero de la luz jamás hace trampas; pero sabe distraer a su adversario.
Por más ansioso que esté, juega con los recursos de la estrategia para alcanzar su objetivo. Cuando ve que están acabando sus fuerzas, hace que el enemigo piense que no tiene prisa. Cuando necesita atacar por la derecha, mueve sus tropas hacia el lado izquierdo. Si pretende iniciar la lucha inmediatamente, finge tener sueño y se prepara para dormir.
Los amigos comentan: "Ved cómo ha perdido su entusiasmo". Pero él no hace caso de los comentarios, porque los amigos no conocen sus tácticas de combate.
Un guerrero de la luz sabe lo que quiere, y no necesita dar explicaciones.
Comenta un sabio chino sobre las estrategias del guerrero de la luz:
"Haz que tu enemigo crea que no conseguirá grandes recompensas si se decide a atacarte; así, disminuirás su entusiasmo.
"No te avergüence retirarte provisionalmente del combate si percibes que tu enemigo es más fuerte; lo importante no es la batalla aislada, sino el final de la guerra.
"Si eres lo suficientemente fuerte, tampoco te avergüences de fingirte débil; esto hará que tu enemigo pierda la prudencia y ataque antes de hora.
"En la guerra, la capacidad de sorprender al adversario es la clave de la victoria".
"Es curioso - comenta para sí el guerrero de la luz -.
Cuánta gente he conocido que en la primera oportunidad intenta mostrar lo peor de sí mismo. Esconden la fuerza interior detrás de la agresividad; disfrazan el miedo a la soledad con aires de independencia. No creen en su propia capacidad, pero viven pregonando a los cuatro vientos sus virtudes."
El guerrero lee estos mensajes en muchos hombres y mujeres que conoce. Nunca se deja engañar por las apariencias y permanece en silencio cuando intentan impresionarlo. Pero usa la ocasión para corregir sus propios fallos, ya que las personas son siempre un buen espejo.
Un guerrero aprovecha toda y cualquier oportunidad para enseñarse a sí mismo.
El guerrero de la luz a veces lucha con quien ama.
Él sabe que las batallas que trabó en el pasado siempre terminan por enseñar algo. No obstante, muchas de estas enseñanzas le hicieron sufrir más de lo necesario. Más de una vez perdió su tiempo luchando por causa de una mentira. Y sufrió por personas que no estaban a la altura de su amor.
Los victoriosos no repiten el mismo error. Por eso el guerrero sólo arriesga su corazón por algo que vale la pena.
Un guerrero de la luz respeta la principal enseñanza del I Ching: "La perseverancia es favorable".
Él sabe que la perseverancia no tiene nada que ver con la insistencia. Existen épocas en las que los combates se prolongan más allá de lo necesario, agotando sus fuerzas y debilitando su entusiasmo.
En estos momentos, el guerrero reflexiona: "Una guerra prolongada termina también destruyendo la victoria".
Entonces retira sus fuerzas del campo de batalla y se concede una tregua. Persevera en su voluntad, pero sabe esperar el mejor momento para un nuevo ataque.
Un guerrero de la luz sabe que ciertos momentos se repiten.
Con frecuencia se ve ante los mismos problemas y situaciones que ya había afrontado; entonces se deprime, pensando que es incapaz de progresar en la vida, ya que los momentos difíciles reaparecen.
"¡Ya pasé por esto!", se queja él a su corazón.
"Realmente tú ya lo pasaste - responde el corazón -, pero nunca lo sobrepasaste".
El guerrero entonces comprende que las experiencias repetidas tienen una única finalidad:
enseñarte lo que no pudistes aprender.
Él sabe de lo que es capaz; no necesita andar por el mundo contando sus cualidades y virtudes. Sin embargo, a cada momento aparece alguien queriendo probar que es mejor que él.
Para el guerrero, no existe "mejor" o "peor"; cada uno tiene los dones necesarios para su camino individual.
Pero ciertas personas insisten. Provocan, ofenden, hacen todo lo posible para irritarlo. En este momento, su corazón dice: "No aceptes las ofensas, ellas no aumentarán tu habilidad. Te cansarás inútilmente".
Entonces, aceptando al ayuda de Dios y de las Señales de Dios, deja que su Leyenda Personal lo guíe en dirección a las tareas que la vida le reserva.
Algunas noches no tiene dónde dormir, otras sufre de insomnio. "Esto forma parte del juego - piensa el guerrero -. Fui yo quien decidió seguir por aquí".
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Lo que haya sido importante, permanecerá; lo inútil, desaparecerá. El guerrero, sin embargo, no está encargado de juzgar los sueños del prójimo y no pierde tiempo criticando las decisiones ajenas.
Para tener fe en su propio camino, no necesita probar que el camino del otro está equivocado.
A medida que avanza, el guerrero se da cuenta de que existen dificultades con las cuales no contaba.
Si permanece esperando el momento ideal, nunca saldrá del lugar; es preciso un poco de locura para dar el próximo paso.
El guerrero usa un poco de locura. Porque en la guerra y en el amor, no es posible preverlo todo.
Sabe que: "Existen personas ingratas".
El guerrero no se altera por esto. Y continúa estimulando a su prójimo, porque es una manera de estimularse a sí mismo.
Todo guerrero de la luz ya tuvo alguna vez miedo de entrar en combate.
Todo guerrero de la luz ya traicionó y mintió en el pasado.
Todo guerrero de la luz ya recorrió un camino que no le pertenecía.
Todo guerrero de la luz ya sufrió por cosas sin importancia.
Todo guerrero de la luz ya falló en sus obligaciones espirituales.
Todo guerrero de la luz ya dijo sí cuando quería decir no.
Todo guerrero de la luz ya hirió a alguien a quien amaba.
Por eso es un guerrero de la luz; porque pasó por todo eso y no perdió la esperanza de ser mejor de lo que era.
El guerrero siempre oye las palabras de algunos predicadores antiguos:
"Las consecuencias de nuestras acciones son barreras insuperables para los cobardes,
y rayos de luz para los sabios".
El guerrero de la luz medita.
Se sienta en un lugar tranquilo de su tienda y se entrega a la luz divina.
Al hacer esto, procura no pensar en nada; se desconecta de la búsqueda de placeres, de los desafíos y de las revelaciones, y deja que sus dones y poderes se manifiesten.
Mientras medita, el guerrero no es él, sino una centella del Alma del Mundo.
Son estos momentos los que le permiten entender su responsabilidad, y actuar de acuerdo con ella.
Un guerrero de la luz sabe que, en el silencio de su corazón, existe un orden que lo orienta.
Sabe también que ahí, en el mundo de nuestro silencio más recóndito se encuentran las respuestas a muchas de nuestras preguntas y las soluciones a muchos de nuestros problemas
Por eso cada cierto tiempo, busca esta Guía Superior en el caudal de un silencio continuo, en las entrañas de nuestro Yo Interno.
Permanezcamos en silencio por unos breves momentos, detengamos los pensamientos y vaciemos sus contenidos y así flotemos todos en una armonía y paz especial continua y duradera.
Por favor cierren los ojos.
Dentro de cada uno de nosotros existe un ángel y un demonio, y sus voces son muy parecidas. Ante la dificultad, el demonio alimenta esta conversación solitaria, procurando mostrarnos cuán vulnerables somos. El ángel nos hace reflexionar sobre nuestras actitudes, y a veces necesita manifestarse a través de la boca de alguien.
El guerrero de la luz a veces actúa como el agua, y fluye entre los obstáculos que encuentra.
En ciertos momentos, resistir significa ser destruido; entonces, él se adapta a las circunstancias. Acepta sin protestar que las piedras del camino tracen su rumbo a través de las montañas.
En esto reside la fuerza del agua; jamás puede ser quebrada por un martillo, ni herida por un cuchillo. La más poderosa espada del mundo es incapaz de dejar una cicatriz sobre su superficie.
El agua de un río se adapta al camino más factible, sin olvidar su objetiv el mar. Frágil en su nacimiento, lentamente va adquiriendo la fuerza de los otros ríos que encuentra.
Y a partir de un determinado momento, su poder es total.
El guerrero transforma su pensamiento en acción.
Algunas veces yerra el objetivo, y paga, sin protestar, el precio de su error. Otras veces se desvía del camino, y pierde mucho tiempo regresando al destino original.
Un guerrero de la luz que confía demasiado en su inteligencia, acaba por subestimar el poder del adversario.
El guerrero de la luz sabe reconocer un enemigo más fuerte que él.
Si resuelve enfrentarse con él, será inmediatamente destruido. Si acepta sus provocaciones, caerá en la trampa. Entonces, usa la diplomacia para superar la difícil situación en que se encuentra. Cuando el enemigo actúa como un bebé, él hace lo mismo. Cuando lo llama para el combate, él se hace el desentendido.
Los amigos comentan: "Es un cobarde".
Pero el guerrero no hace caso al comentario; sabe que toda la rabia y el coraje de un pájaro son inútiles delante del gato.
En situaciones como ésta, el guerrero tiene paciencia; pronto el enemigo partirá para provocar a otros.
Un guerrero de la luz está en el mundo para ayudar a sus hermanos y no para condenar a su prójimo.
Un guerrero nunca coge el fruto cuando aún está verde.
Es obstinado, y no abandona lo que había decidido hacer.
Entonces, cuando menos lo espera, una nueva puerta se abre.
El guerrero de la luz conoce la importancia de la intuición.
En medio de la batalla, no tiene tiempo para pensar en los golpes del enemigo. Entonces usa su instinto y obedece a su ángel.
En tiempos de paz, descifra las señales que Dios le envía.
La gente dice: "Está loco".
O bien: "Vive en un mundo de fantasía".
O también: "¿Cómo puede confiar en algo que no tiene lógica?"
Pero el guerrero sabe que la intuición es el alfabeto de Dios, y continúa escuchando el viento y hablando con las estrellas.
El guerrero de la luz presta atención a las pequeñas cosas, porque ellas pueden entorpecer mucho cualquier acción.
Una espina, por pequeña que sea, hace que el viajero interrumpa su paso.
El recuerdo de un instante de miedo en el pasado hace que la cobardía regrese cada mañana. Una fracción de segundo abre la guardia para el golpe fatal del enemigo.
El guerrero está atento a las pequeñas cosas. A veces es duro consigo mismo, pero prefiere actuar así.
El guerrero de la luz no siempre tiene fe.
Hay momentos en los que no cree absolutamente en nada. Y pregunta a su corazón: "¿Valdrá la pena tanto esfuerzo?"
Pero el corazón continúa callado. Y el guerrero debe decidir por sí mismo.
Entonces él busca un ejemplo. Y recuerda que Jesús pasó por algo semejante, para poder vivir la condición humana con toda su plenitud.
"Aparta de mí este cáliz", dijo Jesús. También él perdió el ánimo y el valor, pero no se detuvo.
El guerrero de la luz continúa sin fe. Pero sigue adelante, y la fe terminará volviendo.
El guerrero de la luz confía.
Porque cree en milagros, los milagros empiezan a suceder. Porque está seguro de que su pensamiento puede cambiar su vida, su vida empieza a cambiar.
Y como sello final a este Taller quiero finalizar con el siguiente mensaje:
Gracias Dios mió por estar aquí reunidos hoy
Gracias Dios mió por todo lo que nos has dado
y por todo los que nos has quitado
porque tenemos lo que hemos sembrado
y porque carecemos del fruto
de aquella semilla, que nos olvidamos de plantar
Pero de nuevo podemos comenzar
Y por eso te damos gracias
Porque si queremos mejor cosecha recoger
Mejores siembras debemos realizar
Pero siempre con la ayuda del Señor
Y en compañía del respeto. la compasión y del amor
Bendiciones para todos ustedes
Bendiciones en el nombre de La luz blanca de Dios.
Amen, Jesús
